34 canciones, 1 hora 10 minutos

NOTAS EDITORIALES

Es una de las historias más viejas de Hollywood y cada generación la ha interpretado a su manera, de Judy Garland y James Mason a Kris Kristofferson y Barbra Streisand. En esta versión moderna del clásico, Bradley Cooper debuta como cantante en el papel del veterano rockero Jakson Maine, para el que según su propia confesión se inspiró en Eddie Vedder. La otra primeriza es Lady Gaga, a la que ya habíamos visto en unas cuantas películas, pero nunca como protagonista. Aquí es la aspirante a estrella Ally, un papel para el que se inspiró en sus años anteriores a la fama, cuando su público estaba en los cafés y las calles del Lower East Side neoyorquino.

El dúo empezó a conocerse cantando al piano una canción de Creedence Clearwater Revival en la casa de Gaga en Malibú. “Empezamos a cantar armonías, riéndonos cada vez que nos mirábamos. Fue una experiencia mágica”, confesó la cantante a Zane Lowe en Beats 1. Las canciones son obra de un equipo de ensueño: los colaboradores de Gaga Mark Ronson y DJ White Shadow, y los maestros de Nashville Jason Isbell, Lukas Nelson y Dave Cobb. Las baladas “Shallow” y “I’ll Never Love Again” (que Lady Gaga grabó horas después de la muerte de una íntima amiga) son las anclas emocionales de una banda sonora que va del country rock al Broadway clásico sin dar respiro.

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Es una de las historias más viejas de Hollywood y cada generación la ha interpretado a su manera, de Judy Garland y James Mason a Kris Kristofferson y Barbra Streisand. En esta versión moderna del clásico, Bradley Cooper debuta como cantante en el papel del veterano rockero Jakson Maine, para el que según su propia confesión se inspiró en Eddie Vedder. La otra primeriza es Lady Gaga, a la que ya habíamos visto en unas cuantas películas, pero nunca como protagonista. Aquí es la aspirante a estrella Ally, un papel para el que se inspiró en sus años anteriores a la fama, cuando su público estaba en los cafés y las calles del Lower East Side neoyorquino.

El dúo empezó a conocerse cantando al piano una canción de Creedence Clearwater Revival en la casa de Gaga en Malibú. “Empezamos a cantar armonías, riéndonos cada vez que nos mirábamos. Fue una experiencia mágica”, confesó la cantante a Zane Lowe en Beats 1. Las canciones son obra de un equipo de ensueño: los colaboradores de Gaga Mark Ronson y DJ White Shadow, y los maestros de Nashville Jason Isbell, Lukas Nelson y Dave Cobb. Las baladas “Shallow” y “I’ll Never Love Again” (que Lady Gaga grabó horas después de la muerte de una íntima amiga) son las anclas emocionales de una banda sonora que va del country rock al Broadway clásico sin dar respiro.

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