12 canciones, 40 minutos

NOTAS EDITORIALES

“No puedes ser optimista si no conoces la tristeza de verdad”, explica Sigrid a Apple Music. “No se trata de ser una cosa o la otra, ambas facetas habitan en mí”. La canción con la que la noruega se dio a conocer, “Don’t Kill My Vibe”, captura ese sentimiento a la perfección. El ADN de este exitazo pop, la historia de una experiencia traumática cuando nadie tomaba en serio sus canciones, recorre todo el álbum. Hay tantos cortes de mangas a ejecutivos discográficos y chicos que le han hecho sufrir como odas a su grupo e himnos de empoderamiento personal. Sigrid nos invita a conocer su interior y los entresijos de su álbum Sucker Punch.

“Sucker Punch”
“Elegí esta canción para abrir el álbum porque era la intro de los conciertos de la gira y encajaba perfectamente. Sucker Punch es el título del disco y lo resume a la perfección, porque todas las canciones son como un puñetazo inesperado [“sucker punch” en inglés]. Tanto las baladas como las canciones más pop son muy directas”.

“Mine Right Now”
“Esta canción está inspirada en la música de los 80. No sé exactamente en qué músico o grupo, solo quería que sonase grande. Me imaginaba tocándola en un festival al aire libre o en un escenario gigante. Quiero que la gente salga de mis conciertos feliz y contenta”.

“Basic”
“Con este tema quería llevar a la gente a lo más hondo para terminar haciéndolos saltar. Llevaba dos o tres años trabajando con la maqueta. La escribimos en el piano y acabamos con esa misma versión. Cuando la estábamos produciendo, pensamos que estaría bien invitar a gente a la sesión. Teníamos un iPhone y la grabamos como notas de voz. Ni siquiera teníamos un micrófono”.

“Strangers”
“Me encantan las películas románticas, pero la vida no es como la pintan en el cine. Tuve una experiencia personal que empezó como algo mágico pero al final no lo fue. Y está bien. La vida es así. Cuando la empezamos, era una balada muy triste, pero pensé ‘no quiero hacer una canción para hacer llorar a todo el mundo, nos vamos a divertir’”.

“Don’t Feel Like Crying”
“Esta es la canción en la que más me abro. Es sobre una ruptura. Prefiero no hablar de mi vida personal, pero al mismo tiempo escribo sobre lo que me ocurre. Este no es todo mi diario, solo unas cuantas páginas. Es un equilibrio difícil de encontrar. ¿Cuánto debes compartir y cuánto deberías guardarte para ti misma? Es algo a lo que ahora necesito prestar más atención”.

“Level Up”
“Estábamos grabando en mi ciudad y, por alguna razón, ni siquiera fuimos al estudio para terminarla. Nos quedamos en la cocina y la escribimos allí. Es una canción de cocina, la escucho mientras preparo la comida. Es un homenaje a los videojuegos. Cuando consigues superar algún obstáculo súper difícil y pasas al siguiente nivel. No tiene por qué hablar de relaciones, puede ser una amistad o cualquier otra cosa”.

“Sight of You”
“Esta es sobre mi grupo y la gente que viene a nuestros conciertos. La escribí pensando en el Electric Picnic de Irlanda. Es uno de los mejores festivales en los que hemos tocado. Lo pasé como nunca. Pero en la canción te das cuenta de que no todo es así de feliz. En las giras, a veces tienes que despertarte muy temprano, no duermes lo suficiente y estás mucho tiempo lejos de casa”.

“In Vain”
“Esta canción la escribí en Londres hace dos años. Nunca la terminé y llevaba en el ordenador desde entonces. ‘¿Qué narices voy a hacer con esta canción?’. Es buenísima y la tocábamos mucho en directo, pero no sabíamos cómo terminarla. Llevamos a la banda a un estudio en Noruega, la tocaron igual que la tocan en directo y funcionó”.

“Don’t Kill My Vibe”
“Tuve una sesión de escritura muy complicada. No me sentí ni bienvenida ni respetada, así que estaba pensando ‘¿qué narices hago aquí si no vamos a trabajar juntos?’. Estaba mosqueada porque no sabía cómo decirles que no me sentía bien. Llamé a mi madre, que es mi mayor ídolo, una mujer diez y dueña de sí misma, y me dijo ‘vuelve, termina la sesión y a lo mejor sacas algo bueno’. Tenía razón. Conseguí esta canción”.

“Business Dinners”
“Quería hacer algo que sonase como Studio Ghibli, el estudio japonés que hizo Spirited Away. Es una banda sonora increíble. Esta es una de mis pocas canciones de inspiración visual. Quería hablar de negocios pero de una forma divertida y un poco estrafalaria”.

“Never Mine”
Sucker Punch es como una montaña rusa. Sube y baja de un segundo a otro y esta es, sin duda, la canción más ‘estática’ que he grabado. Quería ponerme el reto de hacer algo muy suave que te va atrapando poco a poco con su ritmo. Para mí es como la última canción de una función de colegio”.

“Dynamite”
“Es difícil hacer mi carrera compatible con mi vida personal. Es algo que le pasa a mucha gente, no solo en mi trabajo. Todos estamos siempre ocupadísimos. Esta canción me da fuerza siempre que la escucho. Así quería terminar el álbum con energía”.

NOTAS EDITORIALES

“No puedes ser optimista si no conoces la tristeza de verdad”, explica Sigrid a Apple Music. “No se trata de ser una cosa o la otra, ambas facetas habitan en mí”. La canción con la que la noruega se dio a conocer, “Don’t Kill My Vibe”, captura ese sentimiento a la perfección. El ADN de este exitazo pop, la historia de una experiencia traumática cuando nadie tomaba en serio sus canciones, recorre todo el álbum. Hay tantos cortes de mangas a ejecutivos discográficos y chicos que le han hecho sufrir como odas a su grupo e himnos de empoderamiento personal. Sigrid nos invita a conocer su interior y los entresijos de su álbum Sucker Punch.

“Sucker Punch”
“Elegí esta canción para abrir el álbum porque era la intro de los conciertos de la gira y encajaba perfectamente. Sucker Punch es el título del disco y lo resume a la perfección, porque todas las canciones son como un puñetazo inesperado [“sucker punch” en inglés]. Tanto las baladas como las canciones más pop son muy directas”.

“Mine Right Now”
“Esta canción está inspirada en la música de los 80. No sé exactamente en qué músico o grupo, solo quería que sonase grande. Me imaginaba tocándola en un festival al aire libre o en un escenario gigante. Quiero que la gente salga de mis conciertos feliz y contenta”.

“Basic”
“Con este tema quería llevar a la gente a lo más hondo para terminar haciéndolos saltar. Llevaba dos o tres años trabajando con la maqueta. La escribimos en el piano y acabamos con esa misma versión. Cuando la estábamos produciendo, pensamos que estaría bien invitar a gente a la sesión. Teníamos un iPhone y la grabamos como notas de voz. Ni siquiera teníamos un micrófono”.

“Strangers”
“Me encantan las películas románticas, pero la vida no es como la pintan en el cine. Tuve una experiencia personal que empezó como algo mágico pero al final no lo fue. Y está bien. La vida es así. Cuando la empezamos, era una balada muy triste, pero pensé ‘no quiero hacer una canción para hacer llorar a todo el mundo, nos vamos a divertir’”.

“Don’t Feel Like Crying”
“Esta es la canción en la que más me abro. Es sobre una ruptura. Prefiero no hablar de mi vida personal, pero al mismo tiempo escribo sobre lo que me ocurre. Este no es todo mi diario, solo unas cuantas páginas. Es un equilibrio difícil de encontrar. ¿Cuánto debes compartir y cuánto deberías guardarte para ti misma? Es algo a lo que ahora necesito prestar más atención”.

“Level Up”
“Estábamos grabando en mi ciudad y, por alguna razón, ni siquiera fuimos al estudio para terminarla. Nos quedamos en la cocina y la escribimos allí. Es una canción de cocina, la escucho mientras preparo la comida. Es un homenaje a los videojuegos. Cuando consigues superar algún obstáculo súper difícil y pasas al siguiente nivel. No tiene por qué hablar de relaciones, puede ser una amistad o cualquier otra cosa”.

“Sight of You”
“Esta es sobre mi grupo y la gente que viene a nuestros conciertos. La escribí pensando en el Electric Picnic de Irlanda. Es uno de los mejores festivales en los que hemos tocado. Lo pasé como nunca. Pero en la canción te das cuenta de que no todo es así de feliz. En las giras, a veces tienes que despertarte muy temprano, no duermes lo suficiente y estás mucho tiempo lejos de casa”.

“In Vain”
“Esta canción la escribí en Londres hace dos años. Nunca la terminé y llevaba en el ordenador desde entonces. ‘¿Qué narices voy a hacer con esta canción?’. Es buenísima y la tocábamos mucho en directo, pero no sabíamos cómo terminarla. Llevamos a la banda a un estudio en Noruega, la tocaron igual que la tocan en directo y funcionó”.

“Don’t Kill My Vibe”
“Tuve una sesión de escritura muy complicada. No me sentí ni bienvenida ni respetada, así que estaba pensando ‘¿qué narices hago aquí si no vamos a trabajar juntos?’. Estaba mosqueada porque no sabía cómo decirles que no me sentía bien. Llamé a mi madre, que es mi mayor ídolo, una mujer diez y dueña de sí misma, y me dijo ‘vuelve, termina la sesión y a lo mejor sacas algo bueno’. Tenía razón. Conseguí esta canción”.

“Business Dinners”
“Quería hacer algo que sonase como Studio Ghibli, el estudio japonés que hizo Spirited Away. Es una banda sonora increíble. Esta es una de mis pocas canciones de inspiración visual. Quería hablar de negocios pero de una forma divertida y un poco estrafalaria”.

“Never Mine”
Sucker Punch es como una montaña rusa. Sube y baja de un segundo a otro y esta es, sin duda, la canción más ‘estática’ que he grabado. Quería ponerme el reto de hacer algo muy suave que te va atrapando poco a poco con su ritmo. Para mí es como la última canción de una función de colegio”.

“Dynamite”
“Es difícil hacer mi carrera compatible con mi vida personal. Es algo que le pasa a mucha gente, no solo en mi trabajo. Todos estamos siempre ocupadísimos. Esta canción me da fuerza siempre que la escucho. Así quería terminar el álbum con energía”.

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